
Texto 1
La alimentación juega un papel fundamental en el rendimiento deportivo. Entre los 12 y 16 años, los jóvenes atraviesan una etapa de crecimiento acelerado que requiere una nutrición adecuada para acompañar los entrenamientos y la recuperación física.
Muchos padres se concentran únicamente en la cantidad de entrenamiento, pero la energía y el desarrollo muscular también dependen de los hábitos alimenticios diarios.

Texto 2
Una dieta equilibrada debe incluir proteínas, frutas, verduras, cereales integrales y una hidratación constante. No se trata de seguir dietas estrictas, sino de construir hábitos sostenibles que acompañen el crecimiento del jugador.
Los padres tienen un rol clave al generar rutinas saludables y enseñar la importancia de cuidar el cuerpo como una herramienta de rendimiento deportivo.

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